viernes, 17 de enero de 2014

¿Puede convertirse una cosa mala en buena y una cosa buena en mala?

La cosa mala es lo que el Instituto de los Seguros Sociales está haciendo con los usuarios vivos que ellos amasan entre sus listas digitales pues supongo que alguien no las esté realizando de forma manual. Mala es la metodología que algún Trucutú de la administración ha implementado para captar a los usuarios tramposos que él, ellos o ellas dicen que existe dentro de los listados hay gente que está cobrando, hermanos, tíos, del fallecido.  Y da como remedio la técnica del machete, llamémosla así. La técnica del machete consiste en que yo el señor Cosme Trucutú convenzo o impongo a un grupo de Roberts y Maras que trabajan para mi que lo mejor es que le quitemos la pensión a media humanidad para que en la des humanización común nos venga a nuestras patas miles de fe de vidas y así mientras yo tengo las patas sobre el escritorio me entero de vivos y muertos con el correspondiente femenino. Ah!! y mientras empujo a una situación de apuro a miles de personas, mujeres mayores de 55 años y hombres mayores de 60, esto pareciera no estar a la altura de la gente con alta dignidad que sabe de largas colas de madrugada, si nos pusieron a hacer cola de madrugada y hay personas alquilando hoteles cerca de las receptoras de documentación del IVSS para estar entre los 30 a quienes se les recibe el reclamo del dinero durante ese día porque no hay capacidad de procesar sino esa cantidad por día dijo el coordinador de ese centro de Chacao. Ésta es pues la cosa mala.

¿Cómo convertir ésta cosa mala en cosa buena? En primer lugar ¿será posible esto, convertir una cosa mala en buena? Lógicamente que si porque de otro modo falleceríamos por una arrechera marca Capriles. Yo encuentro una cosa buena en todo esto: la suspensión del pago crea acumulación de dinero en las cuentas de las personas afectadas. De ése modo, ahora no estoy gastando mi dinero, y cuando me paguen cobraré mayor cantidad que puede servirme para realizar cosas mayores y mejores. La gente en la calle dice que el dinero lo reintegran completo. Otra cosa buena es el hecho de que nos hemos dado cuenta que es un atropello lo que están haciendo con las personas de la tercera edad y que estos administradores no tienen idea de las teorías humanistas y carecen de imaginación haciendo su trabajo de lo mas cómodos en sus oficinas mientras se rascan el trasero esperando que les introduzcamos nuestros papeles bien enrollados por el hueco mas pequeño que tengan en sus receptoras de oficinas.  Otra cosa buena es reconocer que el verdadero problema de este asunto se halla en la puerta de entrega de los documentos por falta de personal solo atienden a 30 personas al día de una inmensa multitud de personas a quienes con abuso para averiguar le suspenden el pago de sus pensiones. Seguramente las madres de ellos no hacen esta cola llena de dificultades. 

jueves, 28 de marzo de 2013


Respete a los viejos que ademas de viejos trabajadores:

Un patrón le dijo al peón 
pinta la pared _ y 
cuando el peón terminó de pintar
el patrón le dijo _te pago en cinco años.

En la familia de enfrente ocurrió que la señora mamá se ganó uno de aquellos cartones de lotería que a veces lo vendían por quintos: dame un quintico de ese número decía la gente. La señora se ganó el cartón entero con todos los quintos haciéndose millonarios, la familia de enfrente, de la noche a la mañana, tan rápido como se mudaron de aquella casa por el acoso de los comerciantes que supongo fue la misma lotería quien le envió aquella especie de plaga racional.  Dejé de ver a los amigos de juego y, a aquella corta edad comprendí viéndolos a ellos lo que significa el dinero: buena ropa, viajes, “amor”.  Pero, me alejé de lo más importante: el esposo de la señora trabajaba en un ministerio para la construcción pública y, de obrero pasó a ser el administrador de una fortuna. Por supuesto que de inmediato renunció a aquel trabajo pero antes de irse llenó los requisitos para que le efectuaran los correspondientes pagos entre cajas y prestaciones, y, se dedicó de lleno y a tiempo completo a renovar sus reales ganados en la lotería.  19 años más tarde, un día pasando frente a la oficina de reclamos de aquel ministerio se acordó de que un día había introducido unos papeles de solicitud de prestaciones, le dijo a su compañero a modo de curiosidad ¡vamos a cobrar las prestaciones! ¿Qué creen que ocurrió? Si que lo adivinó, no es tan difícil: “Señor esto no está listo tiene que venir el año que viene”. Eso le pasó por no reclamar como estamos acostumbrados una, otra y otra vez, como también yo lo aprendí: para que te pague un ministerio tienes que reclamar porque sino pasan 19 años o quizás nunca te paguen. Vivencias como estas la podemos presentir cuando una trabajadora anciana es vista en el pasillo de reclamo sentada en silla de ruedas es conducida hasta el lugar por alguno de sus hijos mientras declara: “todavía estamos en esta”. Así no hay respeto ni siquiera por la edad de los trabajadores, entonces, qué respeto habrá por su labor ya desempeñada y además  es el dinero ahorrado y no se trata de ninguna ayuda gubernamental. 

martes, 5 de febrero de 2013

Hay algunas personas trabajadoras que reclaman el cesta tiket porque  lo necesitan.  Solo aquellos que no necesitan el cesta tiket pueden hablar con desprecio de quienes lo reclamamos porque no nos alcanzan los reales para pagar alguna fracción de las comodidades mínimas de las que ellos disfrutan. 

Eduardo. Administrativo.
Caracas.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Título:  Sin el menor remordimiento de conciencia
Los últimos estudios sobre la conducta delictiva revela que los delincuentes tienen dificultades para ponerse en el lugar de los otros. Son incapaces de sentir lo que otro siente. Por eso, son capaces de hacer sentir a los otros angustias, penas, desolación sin el menor remordimiento de conciencia.

Eduardo, Administrativo
Caracas